martes, enero 28, 2020

PROYECTO DE PAVIMENTACION ROMPE IDENTIDAD NATURAL DE LOS ROMEROS



Alvaro Inostroza Bidart, poeta y antiguo vecino de Los Romeros


Plaza Los Romeros, fotografía de Arturo Sottolichio en Google Earth
El avance de los edificios y la tala indiscriminada de árboles han sido duros golpes para la identidad de Parque Urbano identificado con la naturaleza del barrio Los Romeros de Concón, urbanización que se remonta a los años ’60, cuando el balneario era parte de la comuna de Viña del Mar, y cuyo Plano Regulador de ese entonces lo señalaba claramente como barrio parque.

Hoy, un proyecto de pavimentación de varias calles de Los Romeros, inconsulto e ilegítimo, pretende dar el golpe de gracia a la identidad natural de este lugar, sitio ideal para que los niños puedan crecer en un barrio a escala humana, donde pueden andar en bicicleta y jugar en las calles sin peligro, sin vehículos que anden a exceso de velocidad.

Con el engaño de que pavimentar solucionará las pozas y barriales en días lluviosos y el polvo en suspensión, se ha conseguido que una minoría de vecinos de Los Romeros apoyen este nefasto proyecto para un barrio único en la región y el país, al cual se han venido a vivir muchas familias en los últimos años, buscando la tranquilidad y un buen lugar para ver crecer en armonía con la naturaleza a sus hijos y nietos.

Para solucionar el tema de las pozas y anegamientos, lo que se debe hacer es instalar un buen sistema de recolección de aguas lluvias, lo que no se ha hecho en Los Romeros; y que por lo demás se puede construir sin pavimentar. Respecto del polvo en suspensión, hay varias maneras más baratas y más sustentables de enfrentarlo que la pavimentación, como por ejemplo con productos que trabajan creando una matriz de polímeros, que mantiene las partículas de polvo firmemente agrupadas.

El municipio, a espaldas de la mayoría de los vecinos, ha conseguido fondos regionales para pavimentar calles emblemáticas de Los Romeros como Los Peumos, Centra, Los Alerces; las cuales atraviesan plazas y áreas verdes; lo que transformará radicalmente la identidad natural del barrio y hará peligroso el transitar de niños y adultos por las hasta ahora tranquilas calles de tierra del sector.
Por este motivo, los vecinos de Los Romeros se han organizado y han creado un Comité que se llama Los Romeros Natural, que se opone a la pavimentación de estas y otras calles del barrio; y que apelará a todos los recursos comunicacionales, políticos y legales para frenar este proyecto; y cualquier otro que no sea consensuado con los vecinos.


Concón, enero de 2020.

miércoles, julio 31, 2019

Proyecto de composteras de la Junta de Vecinos "Villa Moderna"

Con el objeto de reducir la generación de basura domiciliaria, fomentar la cultura ambiental y de paso mejorar la tierra de los jardines, la Junta de Vecinos "Villa Moderna" de Recreo está implementando un proyecto de compostaje casero. El proyecto consiste en la entrega en comodato de composteras a los socios interesados, y un apoyo técnico a cargo del equipo de medio ambiente de la Junta de Vecinos.

El pasado sábado 28 de julio, visitamos algunos vecinos que ya han instalado las composteras y revisamos cómo están funcionando. En general estaban todas bien instaladas, pero en algunos casos encontramos que el material estaba muy seco, lo que demora la descomposición. En estos casos, la causa principal era que se estaba recogiendo sólo los residuos del jardín (hojas secas y pasto cortado) pero faltaba los residuos de la cocina (cáscaras, hojas de lechuga, restos de fruta) que normalmente vienen más húmedos. Un poco de agua para humedecer la masa es la solución rápida. Otro problema que encontramos era la presencia de ramas algo gruesas (si no se pican o chipean, su descomposición es muy lenta).

Hasta la fecha se han colocado 11 composteras, y se espera que en las próximas semanas se completen las 20 adquiridas.

25 años en la Quebrada Melvin Jones.


El pasado sábado 20 de julio subí a la conmemoración de los 25 años del inicio del proyecto Parque de la Quebrada de la Cooperativa Melvin Jones.


Lo que partió como un proyecto de limpieza y arreglo del entorno de Francisco Aguirre de 9 años con apoyo de Manuel, su padre, en el marco de un curso de Teleduc delcanal 13, es una aventura que todavía dura después todos estos años y goza de buena salud.
Son muchos los amigos, vecinos y estudiantes que acá han encontrado el espacio para materializar la necesidad de proteger la naturaleza y tener un parque al lado de la casa; el esfuerzo y el entusiasmo no se ha escatimado.


Los que llegamos el sábado, coincidimos en que es difícil encontrar otra iniciativa de este tipo que se mantenga después de tantos años. Varios son los factores que confluyen en este éxito, pero lo que aparece fundamental es la persistencia de Manuel, el Quijote que ha sabido liderar y soportar la construcción y mantención de este pequeño parque.


viernes, diciembre 15, 2017

El jardín en la vereda

La vereda con árboles y las platabandas con pasto, flores, u otras hierbas y arbustos, hacen agradable la caminata por Viña, especialmente en los días soleados del verano.

Hay que agradecer a los vecinos que colaboran manteniendo el verdor y el aseo de las veredas, o que se preocupan del árbol que le toca frente a sus viviendas. Es un acto de sana convivencia, que va más allá del cumplimiento de una ordenanza municipal de ornato, es un regalo que hace agradable la vida en la ciudad.
Plabanda con flores en la vereda del Colegio Lourdes, en la esquina de Merced Oriente con San Pablo de la Cruz

Bougainvillea cuidada por vecinos de la calle 2 Oriente.

Rosales en la calle Berger, a un costado del Castillo Brunet de Carabineros.

Julio regando el jardín que armó fuera del café Masita Rica en Recreo.

Platabanda y antejardín del edificio de 6 Norte 838
La entrada sobre servicios ambientales del arbolado urbano entrega una mirada técnica sobre este tema.

lunes, enero 23, 2017

Incendios en Valparaíso: buscando respuestas en la vegetación.

Subimos nuevamente con Patricio Novoa a las quebradas quemadas detrás de los rastros del incendio del 2 de enero en Puertas Negras, buscando restos calcinados de vegetación y de basura, observando los bordes de lo quemado, esperando descubrir lo inesperado que nos lleve a una nueva explicación o reflexión sobre acciones de prevención, de control, de cómo evitar la propagación de los incendios. Los actores del gran incendio de 2014 se repiten:
  • asentamientos de viviendas en las quebradas o sus bordes donde el riesgo de incendio mayor por el efecto chimenea en las laderas. 
  • asentamientos informales sin urbanización 
  • cercanía de bosques de eucaliptos 
  • acumulación de basuras 
  • dificultad de acceso para vehículos de control de incendio
Labores de remoción de escombros en casas quemadas en Puertas Negras
Laderas con quilas quemadas al sur del camino La Póvora. Al fondo se ve el Camino La Pólvora y la población Puertas Negras.

Parados el borde del Camino La Pólvora, con su calzada de 20 metros de ancho, constatamos la inutilidad de los cortafuegos para detener el avance de los incendios forestales, cuando se desencadena el viento, la sequedad y el calor como en los últimos veranos. El estudio de estos incendios muestra que las pavesas de eucaliptos, en las condiciones de viento adecuadas vuelan distancias de más de 1 kilómetro para generar nuevos focos de incendio.
Camino La Pólvora: el área quemada baja desde las laderas del sur y cruza hacia áreas pobladas.

Aromo (Acacia dealbata) no quemado
Nos llamó la atención la aparente resistencia al incendio de algunas especies vegetales, como los aromos. Patricio me comenta que esta situación ha sido observada repetidamente por brigadistas de CONAF. Las fotos de abajo muestran la presencia de los aromos en los bordes del área incendiada. Incluso las hojas de los aromos aparecen algo chamuscadas, pero sin quemarse. En los bordes del área quemada las cápsulas secas de las semillas permanecieron en el suelo sin quemarse.

Lo anterior nos lleva a concluir que no conviene cortar los aromos cuando se construyen cortafuegos; más bien al revés, sería conveniente complementar el camino cortafuegos plantando aromos a su vera, lo que además ayuda a controlar la erosión. También encontramos algunos arbustos nativos como el quebracho sin quemarse en el borde de lo quemado.
Acacia saligna, de origen australiano. introducida para forraje de ganado, y que se ha plantado mucho en la zona de Los Vilos (IV región) en control de dunas. Aquí en el Camino La Pólvora, la CONAF estuvo plantando en los años 2000- 2001, y muestran un comportamiento bastante ignífugo. Están chamuscadas, pero no quemadas.

Hojas de aromo (Acacia saligna) en el suelo en el borde del área quemada

La condición ignífuga de algunos especímenes vegetales es muy discutible, todos son finalmente combustibles. Más bien se trata de la humedad de la madera o de la concentración de compuestos volátiles (aceites esenciales como el mentol de los eucaliptos) o resinas. Sin embargo el estudio de especies más resistentes al fuego está cobrando relevancia, debido al aumento de los incendios en los últimos años en varias partes del mundo, como es el caso de los cipreses en España.

Ya son varias las fuentes que señalan la urgencia del reemplazo de eucaliptos y pinos por bosque nativo. Se debe añadir entonces las bondades en este sentido de incorporar (o permitir el crecimiento, que de suyo es rápido) de las especies de aromos que se han aclimatado muy bien a la zona.

jueves, agosto 11, 2016

Corazón de Espino

Pequeño, de apariencia  frágil y  desordenada,   el espino es parte del paisaje cerril más típicamente chileno.   Abunda en  laderas y quebradas  pedregosas, desde el Norte Chico hasta casi el límite con la Araucanía. Ama el sol y el calor del verano, pero resiste estoico el frío, el viento y las heladas  del invierno.  Solo una nieve pesada puede hacerle daño y por eso sobrevive solo hasta los 1200m de altura.

Durante la época calurosa, sus pequeñísimas hojas y potentes espinas  con capaces de aprovechar la más leve humedad del aire para hacerla su sustento. A su vez, sus largas raíces,  duras y delgadas, se internan por entre la corteza rocosa buscando las napas subterráneas de agua. Por ello,  el  espino puede pasar largas temporadas de calor y sequía sin ni una gota de agua, pero manteniendo siempre su follaje verde.



Desde antiguo,  el Espino o Churque, como lo llaman en el campo, ha ofrecido su preciada sombra a arrieros, caminantes y animales, en medio de la sequedad de los cerros de Chile. Cabras, burros, caballos y vacas que circulan de quebrada en quebrada, pueden verse bajo los espinales  durante la temporada estival, ramoneando sus ramas.

A su vez, durante  el invierno, cuando el frío se apodera de los montes, de sus duras ramas y raíces se hace el famoso carbón de espino, de calidad insuperable, que da un calor largo y estable.

Con los primeros rayos de sol después del invierno, comienza su dorada florescencia, perfumando levemente el aire y tiznando de amarillo las tardes de primavera.

Su copa es semiesférica y puede alcanzar hasta los seis  metros de altura, con raíces de la misma profundidad  que forman un enmarañado vegetal que  hace de muro de contención natural  en la ladera de los cerros, evitando  aluviones y desprendimientos.

Las ramas de espinos son también el sitio predilecto de las aves para hacer sus nidos, las que gustan comer de sus bayas.

Se reproduce por semillas, las cuales son diseminadas en las bostas de aves y animales. Germina en suelos pobres y secos. En los jardines  soleados exige muy poco y se da estupendamente. Sin embargo, es muy difícil transplantar ejemplares silvestres debido al largo de sus raíces. De crecimiento lentísimo, el espino alcanza edades bastante avanzadas. Por ello, debe agradecerse si le toca en suerte tener uno o más ejemplares cerca. Sus raíces, por lo demás, nunca asoman a la tierra, por tanto  pueden construirse casas y caminos cerca de  espinales, sin problemas. La madera de espino es durísima y resistente, pero de piezas cortas, por lo que resulta ideal para la fabricación de objetos torneados y contundentes. El más famoso de ellos, el trompo chileno, llamado también “corazón de espino”.


El bosque de espinos se puede encontrar puro, en las estepas semidesérticas de más al norte, o asociados al bosque esclerófilo de la precordillera andina, en compañía de sus amigos, los quillayes, litres y peumos. En la región Metropolitana puede vérsele en los cerros de Renca,cerro San Cristóbal, altos  de Peñalolén; Parque Mahuida, Quebrada de Macul y en prácticamente todos los faldeos cordilleranos de los Andes y la vertiente interior de la Cordillera de la Costa.

martes, agosto 02, 2016

Patinando por la Avenida Brasil.

Una interesante intervención de la Avenida Brasil, entre la Biblioteca Severín y el Arco Británico, ha mejorado el espacio público y resuelto un conflicto entre skaters y patinadores con el municipio. La construcción de la pista de patinaje, aprovechando el bandejón central de la avenida, fue iniciada por los mismos skaters que instalaron una baranda de acrobacias sin ningún permiso y que se mantuvo en la pista construida posteriormente por el municipio. En forma complementaria se habilitaron jardines con rosales hacia el sector del Arco Británico, protegidos por una reja baja.
cancha de patinaje a un costado de la Biblioteca Severín
Este espacio es ocupado transversalmente por jóvenes skaters, por familias que los domingos llevan a sus niños a aprender a patinar, o gente de la tercera edad que ocupa los escaños en el sector de los rosales. Transcurridos más de dos años, ha habido una buena convivencia y el sector ha sido cuidado por sus usuarios.

miércoles, mayo 18, 2016

Servicios ambientales del arbolado urbano

Avenida Libertad, Viña del Mar
La dinámica del crecimiento de las ciudades y su impacto sobre la calidad de vida de sus habitantes conlleva también la búsqueda de alternativas de sustentabilidad de este crecimiento. En este escenario el concepto de servicio ambiental permite valorar el medio natural con un lenguaje compatible con la economía estándar. Pongo el foco de este artículo en los servicios ambientales que a la ciudad prestan los árboles y la vegetación en general.
Entre los beneficios que presta el arbolado urbano, cabe destacar:
1. Mejoramiento de la calidad del aire. Los árboles mejoran la calidad del aire: absorbiendo contaminantes gaseosos a través de la superficie de las hojas (ozono, dióxidos de nitrógeno y dióxidos de azufre); interceptando material particulado (polvo, cenizas, humo) y liberando oxígeno como resultado de la fotosíntesis.
2. Mejoramiento del clima urbano. Los árboles moderan las temperaturas extremas a través de tres vías: por sombreado, por transpiración y por reducción de la velocidad del viento.
El arbolado urbano evita que parte de la radiación solar llegue directamente a pavimentos y muros, disminuyendo el efecto de “isla de calor”, especialmente en las horas medias del día y en los meses de mayor soleamiento. Otro aporte de la vegetación al clima urbano se debe a su transpiración, que aumenta localmente la humedad del aire. Finalmente, los árboles reducen la velocidad del viento, lo que tiene al menos dos efectos: protege a los transeúntes de las molestias de vientos fuertes y reducen el gasto de energía de calentamiento cuando los árboles están cercanos a los muros de las viviendas.
3. Control de la escorrentía y la erosión. Cuando el suelo natural se va cubriendo de techos y pavimento, el agua de la lluvia escurre por las superficies duras de la ciudad y no se infiltra. La extensión de la urbanización provoca entonces que las inundaciones de las zonas bajas sean cada vez más frecuentes.
En este sentido los árboles, y la vegetación en general, juegan un rol fundamental: las hojas y ramas interceptan y almacenan el agua de lluvia, reduciendo los volúmenes de escorrentía; las raíces y su descomposición incrementan la capacidad de infiltración del suelo que los rodea y, finalmente, las copas de los árboles reducen la erosión del suelo al interceptar las gotas de lluvia y disminuir su impacto.
4. Acción contra el calentamiento global. Otro servicio importante que presta el arbolado urbano es la mitigación del calentamiento global. Los árboles reducen el dióxido de carbono atmosférico a través de dos vías: el secuestro y almacenamiento de CO2 de manera directa en la biomasa foliar y leñosa, y por la menor demanda de energía que requieren las edificaciones rodeadas por árboles plantados con la orientación correcta, lo que reduce las emisiones de las plantas de producción de energía.
5. Belleza escénica (mejoramiento del paisaje). Tal vez sea este el primer servicio que se nos viene a la mente y reconoce la gente. A nivel normativo también se reconoce así, cuando la Ley Orgánica de Municipalidades indica que la construcción, conservación y administración de las áreas verdes de la comuna son ejecutadas por una unidad denominada de aseo y ornato.
Una ciudad o un barrio con plazas, parques o arboledas desarrolladas, introduce un paisaje que la gente aprecia e identifica con un ideal romántico campestre.
6. Beneficios psicosociales. La bibliografía enumera los siguientes tipos de beneficios:
    - ayuda en la reducción del estrés y la ansiedad;
    - mejora la recuperación médica y la convalecencia;
    - contribuye a una mayor satisfacción laboral y productividad;
    - promueve interacciones sociales saludables y mejora la calidad de vida.
7. Hábitat de biodiversidad. No debemos olvidar que no somos los únicos habitantes de la ciudad. Los árboles son parte esencial del hábitat de aves, que vemos a diario en nuestros jardines, los techos o en la calle. El canto de los zorzales y las tencas al amanecer o al atardecer también es parte de nuestra la calidad de vida.
8. Aumento de precio de las propiedades. Estudios del mercado norteamericano muestran que propiedades con árboles y bellos jardines atraen a los compradores y arrendatarios lográndose precios superiores. También que la cercanía a reservas naturales aumenta el valor de las parcelas de terreno. En definitiva, la proximidad de árboles sanos, hermosos afecta directamente al valor de la propiedad.

Plaza de Santa Inés, Viña del Mar

Enlaces sobre beneficios del arbolado urbano:

viernes, mayo 13, 2016

Cruzar la Plaza

Plaza José Francisco Vergara, Viña del Mar
Saliendo de la Galería del Cine Arte cruzo a media cuadra hacia la plaza. Prefiero esperar que la calle se despeje de autos antes que llegar a la esquina. No es consiente y luego me cuestiono la acción. ¿Cuál es la atracción que ofrece cruzar la plaza? No se trata de ahorrar camino o tiempo. En ese sector las vueltas de las veredas interiores suman más metros que el largo de las aceras externas. El paso se hace más lento, voy encontrando jardineros, estudiantes que andan de cimarra, jugadores de cartas, un grupo de break dance y los árboles. Los grandes árboles de la plaza: ceibos, liquidámbars, magnolios y encinas, las palmas chilenas. El ánimo se reconforta. Pienso en el valor de estos árboles. Nos prestan muchos servicios. Tendré que escribir un artículo al respecto. Al terminar el recorrido por la plaza me despide la hilera de Celtis.

miércoles, mayo 06, 2015

Espacio público: un camino para Viña del Mar.

Viña del Mar no ha estado ajena a la evolución de muchas ciudades con una prioridad en la edificación y la vialidad, con crecientes niveles de segregación. Esta situación ha llegado al punto de generar una reacción social expresada en el rechazo a la edificación en altura que va alterando la estructura de los barrios tradicionales, y en la añoranza de la antigua Ciudad Jardín (que a la vez fue industrial) y que permanece idealizada en la memoria de sus habitantes.
Pero algunos fenómenos urbanos como la nueva vitalidad de “los Ponientes” y del barrio de Recreo surgen como notables contrapuntos a los centros comerciales y las nuevas vías expresas. Justamente un artículo en la prensa nacional de hace unas semanas invita a visitar estos barrios en vez de la tradicional visita a la playa y al mall.
Y qué es lo que se encuentra en estos barrios: una serie de pequeños negocios de artesanías, restoranes, pastelerías, cafés y almacenes de barrio. Las estrechas veredas se ocupan también para instalar las mesas y sillas de los cafés. La gente se queda y se encuentra en el barrio. Hay una revaloración de estos espacios de convivencia y cada metro cuadrado es aprovechado en estos sectores de la ciudad que presentan un déficit en espacio público .
Café Recreo y terraza que ocupa la platabanda en una acera de menos de 4 metros de ancho


Ensanche de la acera en la esquina de 3 Norte y 3 Poniente. Espacio entregado al uso público por el Edificio Samarkanda.


El mejoramiento del espacio público en ciudades densas es una tendencia desarrollada en las últimas décadas especialmente en Europa. El arquitecto barcelonés Jordi Borja en una revisión sobre el espacio público, la ciudad y la ciudadanía señala:
El espacio público tiende fundamentalmente a la mezcla social, hace de su uso un derecho ciudadano de primer orden, así el espacio público debe garantizar en términos de igualdad la apropiación por parte de diferentes colectivos sociales y culturales, de género y de edad.
El derecho al espacio público es en última instancia el derecho a ejercer como ciudadano que tienen todos los que viven y que quieren vivir en las ciudades.
El espacio público define la calidad de la ciudad, porque indica la calidad de vida de la gente y la calidad de la ciudadanía de sus habitantes.

Revertir la tendencia del modo de crecimiento y reencantar a los viñamarinos con su ciudad, entonces va de la mano del mejoramiento del espacio público para la convivencia de sus habitantes.

viernes, abril 17, 2015

Nueva flor descrita para Valparaíso y Viña del Mar: Alstroemeria marticorenae.

Desde niño conocí las alstroemerias con el nombre de flor de la culebra que le daban mis padres. De un fuerte anaranjado eran las del Parque Salitre (actual Jardín Botánico) y blancas con machas moradas las de El Salto.
Cuando, ya adulto, comencé a estudiar la naturaleza de Viña del Mar, descubrí la presencia abundante en los cerros de unas alstroemerias más pequeñas que en verano dan flores rosadas. Consultando a algunos conocedores de la flora local, las clasifiqué como Alstroemeria angustifolia, aunque posteriormente mi amigo Patricio Novoa experto del Jardín Botánico me señaló que estas alstroemerias de cerro eran distintas, y que las estaba estudiando junto a otros botánicos, pues podía ser una especie no descrita.
Alstroemeria marticorenae Hace un mes Patricio me informa que la humilde alstroemeria de los cerros de Viña ha sido descrita como una nueva especie de alstroemeria, denominada Alstroemeria marticorenae, en homenaje al botánico chileno Clodomiro Marticorena. Además, señala que debiera convertirse en la Alstroemeria propia de Viña del Mar y Valparaíso, y que crece en los cerros y caminos de las Palmas, Agua Santa, Limonares, Sausalito, Gomez Carreño, Reñaca Alto, Laguna Verde, hasta Zapallar por el norte y Algarrobo por el sur.
Finalmente tengo la colección completa de alstroemerias para Viña del Mar:
Alstroemeria ligtu 1Alstroemeria pulchra
Alstroemeria ligtu spp. simsii, la naranja que crece en la sombra bajo los pinos del Jardín Botánico;
Alstroemeria pulcra spp. pulchra, de flor grande blanca con manchas moradas que crece en las laderas de El Salto;
Alstroemeria dilutaAlstroemeria hookeri spp recumbens
Alstroemeria diluta spp. diluta, más pequeña y escasa que he encontrado en laderas de Miraflores y Canal Beagle; 
Alstroemeria hookeri spp. recumbens, la alstroemeria de las dunas;
y finalmente la Alstroemeria marticorenae, la más abundante en los cerros, rosada y pequeña, y recientemente descrita.



lunes, julio 21, 2014

Incendio de Valparaíso: una propuesta para el manejo de la vegetación.

Frente al problema de pérdida de vegetación por incendios, muchas veces se implementan programas masivos de reforestación con malos resultados. Para determinar una mejor alternativa para proteger las laderas quemadas de Valparaíso, realizamos con Patricio Novoa (ingeniero forestal del Jardín Botánico) y Gabriel Urquiza (bombero) una visita a terreno revisando algunos sectores donde el incendio arrasó la vegetación. El recorrido comenzó en la Quebrada de Jaime, que divide los cerros La Cruz y el Monjas, y luego continuó por la parte alta de Cerro Monjas, hasta alcanzar el Camino La Pólvora. La imagen de abajo muestra el área del recorrido.

En el sector al pie de la abrupta ladera quemada del cerro La Cruz (puntos 1 a 4 de la imagen) las laderas quedaron desnudas de vegetación y evidenciando cortes verticales en el cerro practicados para la instalación de viviendas. A media ladera se observaban los restos de plataformas para mediaguas construidas con neumáticos. Antes del incendio los neumáticos estaban expuestos (sin cobertura), y luego, durante el incendio, ardieron toda la noche, mucho después de haberse consumido la casa que soportaban. La vegetación sobreviviente más importante corresponde a la corrida de eucaliptos al costado del eje de la quebrada, que persiste en forma de tocones y varas quemadas. En el fondo de quebrada rebrotaban las matas de palqui (arbusto). En la ladera quedaban ejemplares quemados de boldo y lilén.
Tocones de eucaliptos y contención de neumáticos quemados. Ladera poniente Cerro La Cruz.

Ladera poniente Cerro La Cruz.
El recorrido por la parte alta del Cerro Monjas, permitió observar la panorámica del sector quemado del Cerro La Cruz y la vegetación arrasada. También se observó el límite del incendio en un sector de vegetación nativa que no alcanzó a quemarse (tal vez por la menor biomasa e inflamabilidad respecto al bosque de eucaliptos) y el uso de docas en contención de laderas.
Casas del Cerro La Cruz quemadas y en reconstrucción.

Sector de matorral nativo quemado y sin quemar.                          Docas para contención de taludes.                    
Como conclusión de la visita a terreno, queda que el manejo de las cuencas desde el punto de vista vegetacional es fundamental para evitar los incendios por una parte y la erosión por otra. La presencia de bosque de eucalipto que entrega una gran biomasa combustible es una amenaza a las poblaciones de los cerros porteños. El asentamiento en laderas abruptas, las dificultades de acceso y ausencia de infraestructura de control de incendios, completan la ecuación de riesgo. Por otra parte, las laderas que quedaron desprovistas de vegetación han quedado susceptibles a la erosión y desmoronamiento por acción de la lluvia, generando riesgos de inundación y derrumbes sobre la población.

Las siguientes recomendaciones deberían tenerse en cuenta para el manejo de la vegetación de la cuenca de la quebrada de Jaime, y de todas las quebradas de Valparaíso y Viña del Mar en general.
  • Reemplazo de los eucaliptos por bosque nativo, de menor biomasa (combustible).
  • Protección de taludes y laderas abruptas con docas y otros cubresuelos y arbustos.
  • Eliminación de tocones de eucaliptos quemados con tala permanente. Los eucaliptos de deben eliminar cortándolos y eliminando periódicamente los rebrotes hasta el agotamiento de la capacidad de regeneración del tocón. Es la forma mas barata, pues la extracción de los tocones con maquinaria pesada es muy cara y la aplicación de herbicidas es ambientalmente nociva y no hay garantía que funcione 100% en el caso de eucaliptos.
  • Cuidado de árboles nativos sobrevivientes al incendio.
  • Los muros de contención de neumáticos no deben estar expuestos. Tampoco deben ocuparse bajo las viviendas. Deben ser cubiertos por tierra y docas.