jueves, agosto 11, 2016

Corazón de Espino

Pequeño, de apariencia  frágil y  desordenada,   el espino es parte del paisaje cerril más típicamente chileno.   Abunda en  laderas y quebradas  pedregosas, desde el Norte Chico hasta casi el límite con la Araucanía. Ama el sol y el calor del verano, pero resiste estoico el frío, el viento y las heladas  del invierno.  Solo una nieve pesada puede hacerle daño y por eso sobrevive solo hasta los 1200m de altura.

Durante la época calurosa, sus pequeñísimas hojas y potentes espinas  con capaces de aprovechar la más leve humedad del aire para hacerla su sustento. A su vez, sus largas raíces,  duras y delgadas, se internan por entre la corteza rocosa buscando las napas subterráneas de agua. Por ello,  el  espino puede pasar largas temporadas de calor y sequía sin ni una gota de agua, pero manteniendo siempre su follaje verde.



Desde antiguo,  el Espino o Churque, como lo llaman en el campo, ha ofrecido su preciada sombra a arrieros, caminantes y animales, en medio de la sequedad de los cerros de Chile. Cabras, burros, caballos y vacas que circulan de quebrada en quebrada, pueden verse bajo los espinales  durante la temporada estival, ramoneando sus ramas.

A su vez, durante  el invierno, cuando el frío se apodera de los montes, de sus duras ramas y raíces se hace el famoso carbón de espino, de calidad insuperable, que da un calor largo y estable.

Con los primeros rayos de sol después del invierno, comienza su dorada florescencia, perfumando levemente el aire y tiznando de amarillo las tardes de primavera.

Su copa es semiesférica y puede alcanzar hasta los seis  metros de altura, con raíces de la misma profundidad  que forman un enmarañado vegetal que  hace de muro de contención natural  en la ladera de los cerros, evitando  aluviones y desprendimientos.

Las ramas de espinos son también el sitio predilecto de las aves para hacer sus nidos, las que gustan comer de sus bayas.

Se reproduce por semillas, las cuales son diseminadas en las bostas de aves y animales. Germina en suelos pobres y secos. En los jardines  soleados exige muy poco y se da estupendamente. Sin embargo, es muy difícil transplantar ejemplares silvestres debido al largo de sus raíces. De crecimiento lentísimo, el espino alcanza edades bastante avanzadas. Por ello, debe agradecerse si le toca en suerte tener uno o más ejemplares cerca. Sus raíces, por lo demás, nunca asoman a la tierra, por tanto  pueden construirse casas y caminos cerca de  espinales, sin problemas. La madera de espino es durísima y resistente, pero de piezas cortas, por lo que resulta ideal para la fabricación de objetos torneados y contundentes. El más famoso de ellos, el trompo chileno, llamado también “corazón de espino”.


El bosque de espinos se puede encontrar puro, en las estepas semidesérticas de más al norte, o asociados al bosque esclerófilo de la precordillera andina, en compañía de sus amigos, los quillayes, litres y peumos. En la región Metropolitana puede vérsele en los cerros de Renca,cerro San Cristóbal, altos  de Peñalolén; Parque Mahuida, Quebrada de Macul y en prácticamente todos los faldeos cordilleranos de los Andes y la vertiente interior de la Cordillera de la Costa.

martes, agosto 02, 2016

Patinando por la Avenida Brasil.

Una interesante intervención de la Avenida Brasil, entre la Biblioteca Severín y el Arco Británico, ha mejorado el espacio público y resuelto un conflicto entre skaters y patinadores con el municipio. La construcción de la pista de patinaje, aprovechando el bandejón central de la avenida, fue iniciada por los mismos skaters que instalaron una baranda de acrobacias sin ningún permiso y que se mantuvo en la pista construida posteriormente por el municipio. En forma complementaria se habilitaron jardines con rosales hacia el sector del Arco Británico, protegidos por una reja baja.
cancha de patinaje a un costado de la Biblioteca Severín
Este espacio es ocupado transversalmente por jóvenes skaters, por familias que los domingos llevan a sus niños a aprender a patinar, o gente de la tercera edad que ocupa los escaños en el sector de los rosales. Transcurridos más de dos años, ha habido una buena convivencia y el sector ha sido cuidado por sus usuarios.

miércoles, mayo 18, 2016

Servicios ambientales del arbolado urbano

Avenida Libertad, Viña del Mar
La dinámica del crecimiento de las ciudades y su impacto sobre la calidad de vida de sus habitantes conlleva también la búsqueda de alternativas de sustentabilidad de este crecimiento. En este escenario el concepto de servicio ambiental permite valorar el medio natural con un lenguaje compatible con la economía estándar. Pongo el foco de este artículo en los servicios ambientales que a la ciudad prestan los árboles y la vegetación en general.
Entre los beneficios que presta el arbolado urbano, cabe destacar:
1. Mejoramiento de la calidad del aire. Los árboles mejoran la calidad del aire: absorbiendo contaminantes gaseosos a través de la superficie de las hojas (ozono, dióxidos de nitrógeno y dióxidos de azufre); interceptando material particulado (polvo, cenizas, humo) y liberando oxígeno como resultado de la fotosíntesis.
2. Mejoramiento del clima urbano. Los árboles moderan las temperaturas extremas a través de tres vías: por sombreado, por transpiración y por reducción de la velocidad del viento.
El arbolado urbano evita que parte de la radiación solar llegue directamente a pavimentos y muros, disminuyendo el efecto de “isla de calor”, especialmente en las horas medias del día y en los meses de mayor soleamiento. Otro aporte de la vegetación al clima urbano se debe a su transpiración, que aumenta localmente la humedad del aire. Finalmente, los árboles reducen la velocidad del viento, lo que tiene al menos dos efectos: protege a los transeúntes de las molestias de vientos fuertes y reducen el gasto de energía de calentamiento cuando los árboles están cercanos a los muros de las viviendas.
3. Control de la escorrentía y la erosión. Cuando el suelo natural se va cubriendo de techos y pavimento, el agua de la lluvia escurre por las superficies duras de la ciudad y no se infiltra. La extensión de la urbanización provoca entonces que las inundaciones de las zonas bajas sean cada vez más frecuentes.
En este sentido los árboles, y la vegetación en general, juegan un rol fundamental: las hojas y ramas interceptan y almacenan el agua de lluvia, reduciendo los volúmenes de escorrentía; las raíces y su descomposición incrementan la capacidad de infiltración del suelo que los rodea y, finalmente, las copas de los árboles reducen la erosión del suelo al interceptar las gotas de lluvia y disminuir su impacto.
4. Acción contra el calentamiento global. Otro servicio importante que presta el arbolado urbano es la mitigación del calentamiento global. Los árboles reducen el dióxido de carbono atmosférico a través de dos vías: el secuestro y almacenamiento de CO2 de manera directa en la biomasa foliar y leñosa, y por la menor demanda de energía que requieren las edificaciones rodeadas por árboles plantados con la orientación correcta, lo que reduce las emisiones de las plantas de producción de energía.
5. Belleza escénica (mejoramiento del paisaje). Tal vez sea este el primer servicio que se nos viene a la mente y reconoce la gente. A nivel normativo también se reconoce así, cuando la Ley Orgánica de Municipalidades indica que la construcción, conservación y administración de las áreas verdes de la comuna son ejecutadas por una unidad denominada de aseo y ornato.
Una ciudad o un barrio con plazas, parques o arboledas desarrolladas, introduce un paisaje que la gente aprecia e identifica con un ideal romántico campestre.
6. Beneficios psicosociales. La bibliografía enumera los siguientes tipos de beneficios:
    - ayuda en la reducción del estrés y la ansiedad;
    - mejora la recuperación médica y la convalecencia;
    - contribuye a una mayor satisfacción laboral y productividad;
    - promueve interacciones sociales saludables y mejora la calidad de vida.
7. Hábitat de biodiversidad. No debemos olvidar que no somos los únicos habitantes de la ciudad. Los árboles son parte esencial del hábitat de aves, que vemos a diario en nuestros jardines, los techos o en la calle. El canto de los zorzales y las tencas al amanecer o al atardecer también es parte de nuestra la calidad de vida.
8. Aumento de precio de las propiedades. Estudios del mercado norteamericano muestran que propiedades con árboles y bellos jardines atraen a los compradores y arrendatarios lográndose precios superiores. También que la cercanía a reservas naturales aumenta el valor de las parcelas de terreno. En definitiva, la proximidad de árboles sanos, hermosos afecta directamente a valor de la propiedad.

Plaza de Santa Inés, Viña del Mar

Enlaces sobre beneficios del arbolado urbano:

viernes, mayo 13, 2016

Cruzar la Plaza

Plaza José Francisco Vergara, Viña del Mar
Saliendo de la Galería del Cine Arte cruzo a media cuadra hacia la plaza. Prefiero esperar que la calle se despeje de autos antes que llegar a la esquina. No es consiente y luego me cuestiono la acción. ¿Cuál es la atracción que ofrece cruzar la plaza? No se trata de ahorrar camino o tiempo. En ese sector las vueltas de las veredas interiores suman más metros que el largo de las aceras externas. El paso se hace más lento, voy encontrando jardineros, estudiantes que andan de cimarra, jugadores de cartas, un grupo de break dance y los árboles. Los grandes árboles de la plaza: ceibos, liquidámbars, magnolios y encinas, las palmas chilenas. El ánimo se reconforta. Pienso en el valor de estos árboles. Nos prestan muchos servicios. Tendré que escribir un artículo al respecto. Al terminar el recorrido por la plaza me despide la hilera de Celtis.

miércoles, mayo 06, 2015

Espacio público: un camino para Viña del Mar.

Viña del Mar no ha estado ajena a la evolución de muchas ciudades con una prioridad en la edificación y la vialidad, con crecientes niveles de segregación. Esta situación ha llegado al punto de generar una reacción social expresada en el rechazo a la edificación en altura que va alterando la estructura de los barrios tradicionales, y en la añoranza de la antigua Ciudad Jardín (que a la vez fue industrial) y que permanece idealizada en la memoria de sus habitantes.
Pero algunos fenómenos urbanos como la nueva vitalidad de “los Ponientes” y del barrio de Recreo surgen como notables contrapuntos a los centros comerciales y las nuevas vías expresas. Justamente un artículo en la prensa nacional de hace unas semanas invita a visitar estos barrios en vez de la tradicional visita a la playa y al mall.
Y qué es lo que se encuentra en estos barrios: una serie de pequeños negocios de artesanías, restoranes, pastelerías, cafés y almacenes de barrio. Las estrechas veredas se ocupan también para instalar las mesas y sillas de los cafés. La gente se queda y se encuentra en el barrio. Hay una revaloración de estos espacios de convivencia y cada metro cuadrado es aprovechado en estos sectores de la ciudad que presentan un déficit en espacio público .
Café Recreo y terraza que ocupa la platabanda en una acera de menos de 4 metros de ancho


Ensanche de la acera en la esquina de 3 Norte y 3 Poniente. Espacio entregado al uso público por el Edificio Samarkanda.


El mejoramiento del espacio público en ciudades densas es una tendencia desarrollada en las últimas décadas especialmente en Europa. El arquitecto barcelonés Jordi Borja en una revisión sobre el espacio público, la ciudad y la ciudadanía señala:
El espacio público tiende fundamentalmente a la mezcla social, hace de su uso un derecho ciudadano de primer orden, así el espacio público debe garantizar en términos de igualdad la apropiación por parte de diferentes colectivos sociales y culturales, de género y de edad.
El derecho al espacio público es en última instancia el derecho a ejercer como ciudadano que tienen todos los que viven y que quieren vivir en las ciudades.
El espacio público define la calidad de la ciudad, porque indica la calidad de vida de la gente y la calidad de la ciudadanía de sus habitantes.

Revertir la tendencia del modo de crecimiento y reencantar a los viñamarinos con su ciudad, entonces va de la mano del mejoramiento del espacio público para la convivencia de sus habitantes.

viernes, abril 17, 2015

Nueva flor descrita para Valparaíso y Viña del Mar: Alstroemeria marticorenae.

Desde niño conocí las alstroemerias con el nombre de flor de la culebra que le daban mis padres. De un fuerte anaranjado eran las del Parque Salitre (actual Jardín Botánico) y blancas con machas moradas las de El Salto.
Cuando, ya adulto, comencé a estudiar la naturaleza de Viña del Mar, descubrí la presencia abundante en los cerros de unas alstroemerias más pequeñas que en verano dan flores rosadas. Consultando a algunos conocedores de la flora local, las clasifiqué como Alstroemeria angustifolia, aunque posteriormente mi amigo Patricio Novoa experto del Jardín Botánico me señaló que estas alstroemerias de cerro eran distintas, y que las estaba estudiando junto a otros botánicos, pues podía ser una especie no descrita.
Alstroemeria marticorenae Hace un mes Patricio me informa que la humilde alstroemeria de los cerros de Viña ha sido descrita como una nueva especie de alstroemeria, denominada Alstroemeria marticorenae, en homenaje al botánico chileno Clodomiro Marticorena. Además, señala que debiera convertirse en la Alstroemeria propia de Viña del Mar y Valparaíso, y que crece en los cerros y caminos de las Palmas, Agua Santa, Limonares, Sausalito, Gomez Carreño, Reñaca Alto, Laguna Verde, hasta Zapallar por el norte y Algarrobo por el sur.
Finalmente tengo la colección completa de alstroemerias para Viña del Mar:
Alstroemeria ligtu 1Alstroemeria pulchra
Alstroemeria ligtu spp. simsii, la naranja que crece en la sombra bajo los pinos del Jardín Botánico;
Alstroemeria pulcra spp. pulchra, de flor grande blanca con manchas moradas que crece en las laderas de El Salto;
Alstroemeria dilutaAlstroemeria hookeri spp recumbens
Alstroemeria diluta spp. diluta, más pequeña y escasa que he encontrado en laderas de Miraflores y Canal Beagle; 
Alstroemeria hookeri spp. recumbens, la alstroemeria de las dunas;
y finalmente la Alstroemeria marticorenae, la más abundante en los cerros, rosada y pequeña, y recientemente descrita.



lunes, julio 21, 2014

Incendio de Valparaíso: una propuesta para el manejo de la vegetación.

Frente al problema de pérdida de vegetación por incendios, muchas veces se implementan programas masivos de reforestación con malos resultados. Para determinar una mejor alternativa para proteger las laderas quemadas de Valparaíso, realizamos con Patricio Novoa (ingeniero forestal del Jardín Botánico) y Gabriel Urquiza (bombero) una visita a terreno revisando algunos sectores donde el incendio arrasó la vegetación. El recorrido comenzó en la Quebrada de Jaime, que divide los cerros La Cruz y el Monjas, y luego continuó por la parte alta de Cerro Monjas, hasta alcanzar el Camino La Pólvora. La imagen de abajo muestra el área del recorrido.

En el sector al pie de la abrupta ladera quemada del cerro La Cruz (puntos 1 a 4 de la imagen) las laderas quedaron desnudas de vegetación y evidenciando cortes verticales en el cerro practicados para la instalación de viviendas. A media ladera se observaban los restos de plataformas para mediaguas construidas con neumáticos. Antes del incendio los neumáticos estaban expuestos (sin cobertura), y luego, durante el incendio, ardieron toda la noche, mucho después de haberse consumido la casa que soportaban. La vegetación sobreviviente más importante corresponde a la corrida de eucaliptos al costado del eje de la quebrada, que persiste en forma de tocones y varas quemadas. En el fondo de quebrada rebrotaban las matas de palqui (arbusto). En la ladera quedaban ejemplares quemados de boldo y lilén.
Tocones de eucaliptos y contención de neumáticos quemados. Ladera poniente Cerro La Cruz.

Ladera poniente Cerro La Cruz.
El recorrido por la parte alta del Cerro Monjas, permitió observar la panorámica del sector quemado del Cerro La Cruz y la vegetación arrasada. También se observó el límite del incendio en un sector de vegetación nativa que no alcanzó a quemarse (tal vez por la menor biomasa e inflamabilidad respecto al bosque de eucaliptos) y el uso de docas en contención de laderas.
Casas del Cerro La Cruz quemadas y en reconstrucción.

Sector de matorral nativo quemado y sin quemar.                          Docas para contención de taludes.                    
Como conclusión de la visita a terreno, queda que el manejo de las cuencas desde el punto de vista vegetacional es fundamental para evitar los incendios por una parte y la erosión por otra. La presencia de bosque de eucalipto que entrega una gran biomasa combustible es una amenaza a las poblaciones de los cerros porteños. El asentamiento en laderas abruptas, las dificultades de acceso y ausencia de infraestructura de control de incendios, completan la ecuación de riesgo. Por otra parte, las laderas que quedaron desprovistas de vegetación han quedado susceptibles a la erosión y desmoronamiento por acción de la lluvia, generando riesgos de inundación y derrumbes sobre la población.

Las siguientes recomendaciones deberían tenerse en cuenta para el manejo de la vegetación de la cuenca de la quebrada de Jaime, y de todas las quebradas de Valparaíso y Viña del Mar en general.
  • Reemplazo de los eucaliptos por bosque nativo, de menor biomasa (combustible).
  • Protección de taludes y laderas abruptas con docas y otros cubresuelos y arbustos.
  • Eliminación de tocones de eucaliptos quemados con tala permanente. Los eucaliptos de deben eliminar cortándolos y eliminando periódicamente los rebrotes hasta el agotamiento de la capacidad de regeneración del tocón. Es la forma mas barata, pues la extracción de los tocones con maquinaria pesada es muy cara y la aplicación de herbicidas es ambientalmente nociva y no hay garantía que funcione 100% en el caso de eucaliptos.
  • Cuidado de árboles nativos sobrevivientes al incendio.
  • Los muros de contención de neumáticos no deben estar expuestos. Tampoco deben ocuparse bajo las viviendas. Deben ser cubiertos por tierra y docas.

jueves, julio 10, 2014

Los desafíos del Gran Incendio de Valparaíso.

reconstrucción en ladera incendiada del Cerro La Cruz
El gran incendio de Valparaíso plantea un serio desafío a las autoridades, los técnicos y la academia. Los antecedentes son conocidos y una buena revisión sobre el tema mostrará que el avance de la ciudad sobre áreas naturales, las plantaciones de pinos y eucaliptos sin manejo, el relieve de quebradas y la prolongada estación seca, hace que Valparaíso y Viña del Mar sean las ciudades que sufren la mayor cantidad de incendios forestales con afectación a viviendas en el país.

El historiador Samuel Martland, profesor invitado por la Universidad Católica de Chile, en un interesante artículo publicado en la página web del Cuerpo deBomberos de Santiago indica que “el 12 de abril llegó la tormenta perfecta de un incendio forestal – que son peligrosos aún en países completamente desarrollados y con bomberos pagados -- entrando a un barrio con escasa infraestructura, casas muy combustibles y difícil acceso. “; señala además que “la solución del problema de incendios en los altos de Valparaíso tiene que basarse en la construcción de los barrios y el diseño y mantención del interfaz urbano-rural.”(más abajo la denominamos interfaz urbano-forestal).

La relación de la ciudad con la vegetación es una de las características básicas en este tipo de incendios y se estudia bajo el concepto de interfaz urbano-forestal IUF El profesor Luis Galiana de la Universidad Autónoma de Madrid entrega una extensa revisión sobre las interfaces urbano forestales de España que vale tener en cuenta. En ésta se define la IUF como la zona en la que el terreno forestal entra en contacto con zonas edificadas. Con esto se designa el escenario territorial de un nuevo fenómeno: el fuego urbano-forestal, un tipo de incendio que no sólo puede alcanzar, sino que además puede propagarse en el interior de los desarrollos edificatorios, lo que hace que surjan unos problemas específicos, sustancialmente distintos a los provocados por los incendios puramente forestales o urbanos. Así pues, el territorio de interfaz es el susceptible de ser afectado por incendios forestales, pero al mismo tiempo constituye una fuente de peligro, pues se trata de un ámbito donde las probabilidades de ignición por causas humanas son mucho más frecuentes.

En Europa y Estados Unidos, el aumento de la interfaz urbano-forestal se ha dado por el proceso de suburbanización y de segunda vivienda turística, o sea por la dispersión de las viviendas en zonas naturales. Sin embargo, en el Gran Valparaíso este proceso está dominado por el avance de los asentamientos precarios, agregando un drama social de magnitud al fenómeno de los incendios forestales que avanzan hacia la IUF, sin considerar que este avance se ve favorecido por la ausencia de infraestructura de apoyo al combate de incendios (red de agua y vialidad adecuada) como se señala el profesor Martland.

Este avance sobre el territorio natural tiene una complicación extra frente a la densificación forestal, que hace referencia tanto al aumento del número de pies arbóreos por hectárea, como a otros elementos de la biomasa forestal (cobertura del suelo por matorral bajo arbolado, espesor y cobertura de la hojarasca, etc.). Acá el reemplazo de bosque nativo o de áreas cultivadas por bosques de eucalipto y pino representan una amenaza a las áreas pobladas próximas. En este sentido, el especialista en especies invasoras, Dr. Aníbal Pauchard de la Universidad deConcepción, señala que una planificación integrada de la IUF requiere del manejo de lavegetación nativa y exótica cercana a los centros poblados, señalando que “las especies exóticas invasoras como el eucaliptos, el aromo y la retamilla son altamente combustibles y generan una capa continua que intensifica el fuego, ya que la vegetación cada año acumula biomasa adicional que va incrementando la carga de combustible a un nivel que, en el caso de arder, será difícil controlar”.

La topografía porteña entrega además un elemento adicional. La localización de las viviendas en bordes de quebradas o en laderas abruptas, especialmente asentamientos irregulares, las deja expuestas al avance explosivo de los incendios de pastizales y arbustos, en donde el “efecto chimenea” en quebradas estrechas juega un rol preponderante. Este efecto que ha sido bien estudiado en los incendios de Portugal por el Dr. Domingo Xavier Viegas de la Universidad de Coimbra.

Esta causa también es mencionada por el ingeniero forestal y especialista en Ecología del Fuego de la Universidad de Concepción, Dr. Eduardo Peña, quien señala que la gran densidad poblacional, además de las condiciones de relieve accidentado con fuertes pendientes expuestas a la acción de vientos dominantes, son algunos de los factores que explican las causas del mega incendio forestal que afectó a varios cerros de Valparaíso. Para el Dr. Peña, estas condiciones permiten que el fuego se desplace por la acción de la pendiente, logrando avanzar hasta 4,5 veces más rápido que en un terreno plano. “En algunos sectores existen quebradas que equivalen a verdaderas chimeneas que aceleran la propagación del fuego, sin considerar aún la cantidad de basura que se acumula en ellas y que aumenta la carga de combustible y la intensidad de la propagación del fuego”. Además, señala que debe tener un manejo preventivo de combustibles vegetales que crecen alrededor y cercanos a las casas: “a 200 metros alrededor de las zonas urbanas debiera existir un mínimo de combustible vegetal y en los siguientes 300 metros la densidad de vegetación debe rebajarse con las podas de los árboles. Esta zona podría tener un alto valor de conservación al favorecer ecosistemas abiertos dominados por especies nativas de lento crecimiento que no acumulan tanto combustible”

Este manejo de la IUF es concordante con las propuestas de manejo que CONAF año a año envía a los municipios, identificando sectores de construcción de cortafuegos y limpieza de microbasurales, para bajar las cargas combustibles y dificultar el avance de incendios. La presencia de microbasurales no sólo es un problema por la carga combustible, sino constituye un problema de salubridad para la población y es considerada como el principal problema ambiental, especialmente en sectores marginales.
En su revisión sobre las IUF españolas, el profesor Galiana señala que la planificación espacial en sentido amplio (ordenación del territorio, urbanismo) es, en última instancia, la responsable de la proliferación de interfaces La vulnerabilidad de las áreas pobladas frente a los desastres naturales sería el efecto de una mala planificación territorial, que no ha incorporado una pautas de uso sensato del territorio. En este sentido en Chile, la reciente circular DDU269 de la División de Desarrollo Urbano del MINVU instruye a los municipios con inminente riesgo de incendios que incorporen zonas de riesgo por este motivo en los planes reguladores, entregando por primera vez explícitamente una responsabilidad a la planificación urbana sobre el riesgo de los incendios urbano forestales.

Los estudios para definir dichas zonas entonces, deberán considerar lo señalado por los especialistas antes citados. Entre los problemas que habrá que resolver entonces, podemos enumerar:
  • asentamientos en laderas de alta pendiente aumentan el riesgo de incendio por efecto chimenea.
  • asentamientos informales sin urbanización
  • cercanía de bosques de eucaliptos
  • acumulación de basuras
  • dificultad de acceso para vehículos de control de incendio
  • ausencia de red de grifos.

jueves, abril 10, 2014

Nuevo incendio en el palmar de El Salto.

A dos años del incendio que afectó el Palmar de El Salto, un nuevo siniestro afectó el palmar arrasando 104 hectáreas el pasado martes 8 de abril. Las palmas afectadas el 2012 fueron 3900, mientras que este último afectó 1216. Los números corresponden a una interpolación en el SIG de los polígonos de incendio entregados por CONAF, con una figura de puntos (palmas) elaborada a partir de fotografías aéreas que contiene un total de 9825 puntos . El incendio también fue recogido en la prensa local, mostrando la preocupación de algunas autoridades.

El área afectada había acumulado una gran cantidad de combustible vegetal, principalmente la quila seca del fondo de quebrada (Chusquea ciliata) y mucha hoja de palma caída, lo que aumentó el riesgo de propagación de incendio. De hecho el incendio se propagó desde la vía Las Palmas hacia el oriente, hasta llegar a la zona que había sido afectada por el incendio anterior, que cuenta con una escasa cobertura vegetal.

La figura de abajo muestra la situación de las dos áreas afectadas (en celeste el incendio de 2014 y en blanco el incendio de 2012), la ubicación de los polígonos del Santuario de la Naturaleza (contorno rojo) y las palmas (puntos verdes).

lunes, marzo 03, 2014

Muros de piedra: Un patrimonio para Viña del Mar

Los muros de contención de piedra fueron un elemento obligatorio para la urbanización de la complicada geografía Valparaíso y Viña del Mar en los siglos pasados, y forman parte de la herencia patrimonial de estas ciudades.

Tal vez los más notables en Viña del Mar sean los muros del Cerro Castillo que  contienen el corte generado para el paso del ferrocarril Valparaíso – Santiago. En Valparaíso, a su vez, cabe destacar los muros que se construyen bajo el Camino Cintura (Av. Alemania) que conecta a media ladera los barrios de los cerros porteños.

muro del Cerro Castillo en Calle Viana
El aterrazamiento de terrenos en pendiente y el corte de las calles en un trazado que intenta ser ortogonal en una topografía de cerros, obliga la construcción de muros de contención, que hasta hace no más de 4 décadas sólo se construían con piedra de cantera.

De este modo, en los barrios que se desarrollaron en los cerros hasta la primera mitad del siglo pasado, la presencia de estos muros conteniendo terrenos a desnivel, conformando veredas elevadas o perímetros de propiedades entregó un carácter identitario a sectores como Las Colinas, Agua Santa, Recreo o Cerro Castillo en Viña del Mar. El uso de la piedra de cantera se extendió también a los muros de las viviendas, chimeneas y revestimientos. Este uso se mantuvo a través de décadas y se asimiló a los distintos estilos de moda en la construcción de casas, constituyéndose en una de las características de estos barrios.

vereda elevada de calle Merced Poniente
    casa de Matta nº214                                                           muro de Agua Santa nº739
vereda elevada y casas de Traslaviña
En la memoria de la última Modificación del Plan Regulador de Viña del Mar, que afecta a Recreo, el arquitecto Marcelo Ruiz reconoce varias “piezas urbanas” en que los muros de contención y zócalos de piedra, entre otras características, entregan una forma de emplazamiento típico de Recreo que ya no puede reproducirse debido a las nuevas tecnologías y modelos de negocio de los loteos actuales. Estas piezas urbanas, entonces, representan un momento histórico del desarrollo urbano de Viña del Mar, que no volverá a reproducirse.


Muro perimetral con relieves de mortero pintado

viernes, enero 31, 2014

Parque Ecológico en El Olivar

Danila me muestra con orgullo los cactus que su madre rescató de la construcción de un camino minero en la cuarta región. Están dispuestos formando una cruz sobre un montículo circular de arena. Luego recorremos el parque que ella y las 15 familias asentadas en la loma del final de la calle Las Estrellas cuidan desde hace años.


La señora Lavinia Peña llegó desde Canela Alto con su familia de 9 hijos hace 35 años. Entonces no había más casas y todavía no se construía la Villa Arauco, al otro lado de la quebrada, y había que caminar media hora para tomar micro, mucho más abajo, en Vista Hermosa. Desde entonces la familia fue creciendo y asentándose en el lugar.

El año 2008 comienzan plantar la ladera poniente de la loma, para formar un parque para todos los vecinos. Con esfuerzo y recursos propios, también con apoyo de la Municipalidad y del Jardín Botánico, y finalmente con fondos concursables, han  implementado estanques de riego y cercado el parque. Con el paso de los años, los arbolitos, en su gran mayoría nativos, han crecido cuidados por las manos verdes de Danila, su madre y sus hermanos. Hoy visitan el parque las escuelas del sector, y muchos vecinos.

Es un agrado el paseo por la loma, donde quillayes y quebrachos se van desarrollando con vigor, también se descubren boldos, peumos, taras, canelos, una patagua en flor y un lúcumo silvestre regalado por el Jardín Botánico.

Pero ahora una amenaza se cierne sobre el parque. El año pasado, “Un Techo para Chile” empezó a construir casas en la loma, talando 40 arbolitos del parque, y ocupando parte de éste para instalar viviendas. El reclamo de los vecinos al SERVIU, propietario del terreno, logró detener el avance de casas, pero ya la presión para ocupar el parque con viviendas está instalada. Este tipo de conflicto ambiental es la mayor amenaza para las áreas naturales de la comuna, y un desafío para la planificación y gestión del territorio. 

Entradas relacionadas:
Limpieza de la Quebrada Villa La Pradera
Una familia ecologista en El Olivar
Un tour por la quebrada Melvin Jones en Viña del Mar

viernes, enero 03, 2014

Historia del Servicio de Aseo en Viña del Mar (2): El Vertedero de El Salto

El primer vertedero municipal de Viña del Mar funcionó en la orilla del Estero Viña del Mar, al final del barrio El Salto. Fotografías de la época tomadas por Dn. Julio Lewin, Director del Departamento de Aseo en 1940 muestran de la operación.




Dn. Waldo Ceballos actual Director de Servicios del Ambiente del municipio, señala que en 1969 la Municipalidad  comienza a ocupar un sitio en Lajarilla como depósito de basura, recibiendo camiones recolectores del norte de la comuna. Luego, en 1971 la municipalidad construye una estación de transferencia en la calle Limache, a un costado del vertedero de El Salto, y adquiere tres cajas compactadoras móviles de 59 m3 que pueden cargar el contenido de 5 camiones recolectores (14 m3). Desde ese año, la basura del centro y sur de la comuna, se transfirió desde El Salto al nuevo vertedero de Lajarilla, transportando las cajas con un tractocamión (choco).

Este  vertedero de Lajarilla operó con el sistema de relleno sanitario, ocupando una máquina compactadora de relleno sanitario Trashmaster y un buldózer D6C que también fueron adquiridos en 1971.

Lamentablemente, la máquina Trashmaster quedó rápidamente fuera de uso por falta de repuestos, difíciles de adquirir en esos años, y la operación del relleno fue muy ineficiente, agotando la superficie de relleno original en una década. En 1980, se dejó de ocupar la estación de transferencia de El Salto y todos los camiones recolectores de la comuna se envían directamente a Lajarilla. En ese año también comienza un nuevo relleno ocupando la quebrada aledaña, proyectándose en un inicio ocupar la quebrada a todo lo largo. Sin embargo, luego de algunos años, la Armada reclama la propiedad de la mayor parte de la quebrada, al darse cuenta que el municipio había excedido los límites de su predio. Así continuó la operación hasta 2003, cuando se cierra el vertedero, comenzando el traslado de la basura de Viña del Mar al vertedero municipal de Valparaíso, El Molle.

Cuando en 2001 se construye el Troncal Sur, se excava parte del antiguo vertedero de El Salto, emergiendo los antiguos residuos ya degradados. El contratista rápidamente se deshizo de ellos, sin dar aviso a ninguna autoridad, por lo que se supone que el destino debe haber sido alguno de los rellenos de material de excavación. Posteriormente al construirse la estación de gas (citygate) de GasValpo, al final de la calle Limache, aparecen en los cortes de terreno los residuos del antiguo vertedero, como si fueran capas geológicas. El color del residuo era negro y sin olor, se distinguían pequeños residuos metálicos, medias de nylon, papeles de diario de la época y uno que otro zapato viejo. Todavía pueden verse los residuos bajo la vegetación que ha crecido abundante sobre el talud.