
Valparaíso y Viña del Mar conforman el área de mayor riesgo de incendios forestales con compromiso de viviendas del país, dadas sus condiciones geográficas, climáticas y de emplazamiento urbano. Profundas quebradas que actúan como chimeneas, una prolongada época seca, los vientos, la presencia de basurales y la cercanía de casas a las áreas de riesgo conforman el escenario en le que la acción humana, ya sea por descuido o de forma conciente, es siempre la detonante de los incendios.
La memoria histórica de la ciudad guarda el efecto más devastador de los incendios forestales: el Gran Incendio de Gómez Carreño en 1968. El fuego se inició en la tarde del domingo 26 de enero, cuando aseadores del Valparaíso Sporting Club quemaban los desperdicios al final del Derby, y el viento se lleva papeles encendidos hacia árboles y pastizales del sector de Granadilla. El incendio no se logra controlar en la noche, y al día siguiente, ayudado por las condiciones de viento y calor, el fuego avanza a la población Gómez Carreño arrasando 142 viviendas y colocando en peligro el polvorín de la Armada en el Fundo Naval de Las Salinas. El incendio de Gómez Carreño marca una época, y como respuesta se crean las Brigadas Forestales.
La memoria histórica de la ciudad guarda el efecto más devastador de los incendios forestales: el Gran Incendio de Gómez Carreño en 1968. El fuego se inició en la tarde del domingo 26 de enero, cuando aseadores del Valparaíso Sporting Club quemaban los desperdicios al final del Derby, y el viento se lleva papeles encendidos hacia árboles y pastizales del sector de Granadilla. El incendio no se logra controlar en la noche, y al día siguiente, ayudado por las condiciones de viento y calor, el fuego avanza a la población Gómez Carreño arrasando 142 viviendas y colocando en peligro el polvorín de la Armada en el Fundo Naval de Las Salinas. El incendio de Gómez Carreño marca una época, y como respuesta se crean las Brigadas Forestales.