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miércoles, julio 31, 2019

25 años en la Quebrada Melvin Jones.


El pasado sábado 20 de julio subí a la conmemoración de los 25 años del inicio del proyecto Parque de la Quebrada de la Cooperativa Melvin Jones.


Lo que partió como un proyecto de limpieza y arreglo del entorno de Francisco Aguirre de 9 años con apoyo de Manuel, su padre, en el marco de un curso de Teleduc delcanal 13, es una aventura que todavía dura después todos estos años y goza de buena salud.
Son muchos los amigos, vecinos y estudiantes que acá han encontrado el espacio para materializar la necesidad de proteger la naturaleza y tener un parque al lado de la casa; el esfuerzo y el entusiasmo no se ha escatimado.


Los que llegamos el sábado, coincidimos en que es difícil encontrar otra iniciativa de este tipo que se mantenga después de tantos años. Varios son los factores que confluyen en este éxito, pero lo que aparece fundamental es la persistencia de Manuel, el Quijote que ha sabido liderar y soportar la construcción y mantención de este pequeño parque.


viernes, abril 17, 2015

Nueva flor descrita para Valparaíso y Viña del Mar: Alstroemeria marticorenae.

Desde niño conocí las alstroemerias con el nombre de flor de la culebra que le daban mis padres. De un fuerte anaranjado eran las del Parque Salitre (actual Jardín Botánico) y blancas con machas moradas las de El Salto.
Cuando, ya adulto, comencé a estudiar la naturaleza de Viña del Mar, descubrí la presencia abundante en los cerros de unas alstroemerias más pequeñas que en verano dan flores rosadas. Consultando a algunos conocedores de la flora local, las clasifiqué como Alstroemeria angustifolia, aunque posteriormente mi amigo Patricio Novoa experto del Jardín Botánico me señaló que estas alstroemerias de cerro eran distintas, y que las estaba estudiando junto a otros botánicos, pues podía ser una especie no descrita.
Alstroemeria marticorenae Hace un mes Patricio me informa que la humilde alstroemeria de los cerros de Viña ha sido descrita como una nueva especie de alstroemeria, denominada Alstroemeria marticorenae, en homenaje al botánico chileno Clodomiro Marticorena. Además, señala que debiera convertirse en la Alstroemeria propia de Viña del Mar y Valparaíso, y que crece en los cerros y caminos de las Palmas, Agua Santa, Limonares, Sausalito, Gomez Carreño, Reñaca Alto, Laguna Verde, hasta Zapallar por el norte y Algarrobo por el sur.
Finalmente tengo la colección completa de alstroemerias para Viña del Mar:
Alstroemeria ligtu 1Alstroemeria pulchra
Alstroemeria ligtu spp. simsii, la naranja que crece en la sombra bajo los pinos del Jardín Botánico;
Alstroemeria pulcra spp. pulchra, de flor grande blanca con manchas moradas que crece en las laderas de El Salto;
Alstroemeria dilutaAlstroemeria hookeri spp recumbens
Alstroemeria diluta spp. diluta, más pequeña y escasa que he encontrado en laderas de Miraflores y Canal Beagle; 
Alstroemeria hookeri spp. recumbens, la alstroemeria de las dunas;
y finalmente la Alstroemeria marticorenae, la más abundante en los cerros, rosada y pequeña, y recientemente descrita.



lunes, marzo 03, 2014

Muros de piedra: Un patrimonio para Viña del Mar

Los muros de contención de piedra fueron un elemento obligatorio para la urbanización de la complicada geografía Valparaíso y Viña del Mar en los siglos pasados, y forman parte de la herencia patrimonial de estas ciudades.

Tal vez los más notables en Viña del Mar sean los muros del Cerro Castillo que  contienen el corte generado para el paso del ferrocarril Valparaíso – Santiago. En Valparaíso, a su vez, cabe destacar los muros que se construyen bajo el Camino Cintura (Av. Alemania) que conecta a media ladera los barrios de los cerros porteños.

muro del Cerro Castillo en Calle Viana
El aterrazamiento de terrenos en pendiente y el corte de las calles en un trazado que intenta ser ortogonal en una topografía de cerros, obliga la construcción de muros de contención, que hasta hace no más de 4 décadas sólo se construían con piedra de cantera.

De este modo, en los barrios que se desarrollaron en los cerros hasta la primera mitad del siglo pasado, la presencia de estos muros conteniendo terrenos a desnivel, conformando veredas elevadas o perímetros de propiedades entregó un carácter identitario a sectores como Las Colinas, Agua Santa, Recreo o Cerro Castillo en Viña del Mar. El uso de la piedra de cantera se extendió también a los muros de las viviendas, chimeneas y revestimientos. Este uso se mantuvo a través de décadas y se asimiló a los distintos estilos de moda en la construcción de casas, constituyéndose en una de las características de estos barrios.

vereda elevada de calle Merced Poniente
    casa de Matta nº214                                                           muro de Agua Santa nº739
vereda elevada y casas de Traslaviña
En la memoria de la última Modificación del Plan Regulador de Viña del Mar, que afecta a Recreo, el arquitecto Marcelo Ruiz reconoce varias “piezas urbanas” en que los muros de contención y zócalos de piedra, entre otras características, entregan una forma de emplazamiento típico de Recreo que ya no puede reproducirse debido a las nuevas tecnologías y modelos de negocio de los loteos actuales. Estas piezas urbanas, entonces, representan un momento histórico del desarrollo urbano de Viña del Mar, que no volverá a reproducirse.


Muro perimetral con relieves de mortero pintado

viernes, enero 03, 2014

Historia del Servicio de Aseo en Viña del Mar (2): El Vertedero de El Salto

El primer vertedero municipal de Viña del Mar funcionó en la orilla del Estero Viña del Mar, al final del barrio El Salto. Fotografías de la época tomadas por Dn. Julio Lewin, Director del Departamento de Aseo en 1940 muestran de la operación.




Dn. Waldo Ceballos actual Director de Servicios del Ambiente del municipio, señala que en 1969 la Municipalidad  comienza a ocupar un sitio en Lajarilla como depósito de basura, recibiendo camiones recolectores del norte de la comuna. Luego, en 1971 la municipalidad construye una estación de transferencia en la calle Limache, a un costado del vertedero de El Salto, y adquiere tres cajas compactadoras móviles de 59 m3 que pueden cargar el contenido de 5 camiones recolectores (14 m3). Desde ese año, la basura del centro y sur de la comuna, se transfirió desde El Salto al nuevo vertedero de Lajarilla, transportando las cajas con un tractocamión (choco).

Este  vertedero de Lajarilla operó con el sistema de relleno sanitario, ocupando una máquina compactadora de relleno sanitario Trashmaster y un buldózer D6C que también fueron adquiridos en 1971.

Lamentablemente, la máquina Trashmaster quedó rápidamente fuera de uso por falta de repuestos, difíciles de adquirir en esos años, y la operación del relleno fue muy ineficiente, agotando la superficie de relleno original en una década. En 1980, se dejó de ocupar la estación de transferencia de El Salto y todos los camiones recolectores de la comuna se envían directamente a Lajarilla. En ese año también comienza un nuevo relleno ocupando la quebrada aledaña, proyectándose en un inicio ocupar la quebrada a todo lo largo. Sin embargo, luego de algunos años, la Armada reclama la propiedad de la mayor parte de la quebrada, al darse cuenta que el municipio había excedido los límites de su predio. Así continuó la operación hasta 2003, cuando se cierra el vertedero, comenzando el traslado de la basura de Viña del Mar al vertedero municipal de Valparaíso, El Molle.

Cuando en 2001 se construye el Troncal Sur, se excava parte del antiguo vertedero de El Salto, emergiendo los antiguos residuos ya degradados. El contratista rápidamente se deshizo de ellos, sin dar aviso a ninguna autoridad, por lo que se supone que el destino debe haber sido alguno de los rellenos de material de excavación. Posteriormente al construirse la estación de gas (citygate) de GasValpo, al final de la calle Limache, aparecen en los cortes de terreno los residuos del antiguo vertedero, como si fueran capas geológicas. El color del residuo era negro y sin olor, se distinguían pequeños residuos metálicos, medias de nylon, papeles de diario de la época y uno que otro zapato viejo. Todavía pueden verse los residuos bajo la vegetación que ha crecido abundante sobre el talud. 












viernes, noviembre 08, 2013

Guía de Flora Nativa de El Salto y Forestal

Guía de flora nativa
Esta Guía de Flora Nativa de El Salto y Forestal es un producto del proyecto “Gestión Urbana y Territorial Participativa: una Llave para la Cohesión Social y Territorial” del programa URBAL financiado por la Unión Europea, ejecutado en Viña del Mar, y pretende poner en valor un patrimonio amenazado por los basurales, los escombros, la tala, incendios, el avance de las poblaciones, etc. 

La guía ofrece una alternativa de paseo educativo y entretenido, descubriendo los árboles, arbustos y flores que muestra la guía, especialmente en los meses de septiembre a diciembre, a su público objetivo que son los vecinos y estudiantes de Forestal.

La guía se puede descargar de aquí o solicitarse en la portería del Jardín Botánico de Viña del Mar.
(Pasados algunos años las alternativas anteriores no están disponibles. Solicítenme la guía en comentarios indicando correo electrónico y envío el PDF por WeTransfer) 

Reproduzco parte de la introducción:


El proyecto estudió las áreas de Forestal, Chorrillos y El Salto, que contiene amplias áreas naturales, que en su cercanía a las poblaciones sufren un grave deterioro. El objetivo de la guía es dar a conocer la flora nativa del lugar, que fue estudiada durante la elaboración de la línea base ambiental del proyecto.

Las áreas naturales del sur de la Comuna de Viña del Mar (Rodelillo, Forestal Alto y El Salto) están incluidas en una zona mayor declarada Reserva de la Biósfera por la UNESCO, y abarca desde el parque de La Campana por el Oriente, pasando por el Lago Peñuelas y llegando a los acantilados de Playa Ancha por el Oriente. Esta zona tiene una rica biodiveresidad de vegetación de tipo mediterránea, y la especie emblemática es la palma chilena, la que se encuentra concentrada en dos palmares mayores: Ocoa y El Salto.
El Palmar El Salto fue declarado Santuario de la Naturaleza en 1998, y protege 328 hectáreas, distribuidas en 4 polígonos (El Quiteño, Siete Hermanas, Alto Tranque y Rodelillo). La figura de la página del frente, muestra una fotografía aérea de  toda el área y la ubicación de las palmas en puntos verdes. Ocupando técnicas de Sistema de Información Geográfica se han contado más de 9800 palmas.
El estudio de la línea base ambiental identificó 291 especies de plantas (Listado de Flora Vascular. Palmar El Salto), en su gran mayoría nativas, de las cuales 21 son especies en categoría de conservación. Cabe destacar que la vegetación del área es característica del clima mediterráneo, de estaciones secas prolongadas, calurosas y lluvias de inviernos fríos. Este clima benigno para el ser humano, concentra históricamente una gran cantidad de población y ciudades en todo el mundo, y la vegetación mediterránea original desplazada por la agricultura y las ciudades se hace cada vez más escasa. En el caso de Chile, la vegetación mediterránea corresponde a la zona centro-norte (regiones IV a VII), y se considera un punto de biodiversidad de interés mundial, por su alto endemismo y nivel de amenaza (hot spot).

miércoles, octubre 09, 2013

Casas vapor navegan por Recreo

Las casas vapor han acompañado toda la vida a los vecinos de Recreo sin llamar mucho la atención. Sin alardes de techos empinados, rejas ensortijadas, torreones ni yesería, las casas vapor aparecen en los años 40 en el barrio de Recreo, que se había loteado recién  con el inicio del siglo.

No se trata de mansiones, sino de casas para familias de una nueva clase media, algunas veces unifamiliares y otras veces edificios de dos pisos que incluyen locales comerciales y departamentos de alquiler. Corresponden al streamline moderne, una rama del estilo Art Decó, que se caracterizó por el uso de formas curvas, líneas horizontales largas y elementos náuticos, como barandas y ventanas “ojo de buey”.

Ejemplos de estas construcciones subsisten en muchas partes, pero como conjunto se ha destacado las casas barco de Ñuñoa en los alrededores dela avenida Campo de Deportes, donde se mantienen intactas varias de las casas modernas construidas en la primera mitad del siglo XX; y que según el director de Obras Municipales de Ñuñoa, “nunca quisimos densificar ese sector con edificios porque nos parece que es una zona con una sensibilidad y expresión urbana diferente. La baja altura es una manera de proteger esas casas ya que si se hubiese liberado, sin duda ya no existiría ninguna”.

Esta solución de Ñuñoa debiera aplicarse para algunas zonas de Recreo que el Plan Regulador Comunal mantiene sin límite de altura y donde se están construyendo altas torres de departamentos reemplazando las antiguas casas del barrio.

martes, noviembre 13, 2012

Piedras tacitas en el Palmar El Salto

El incendio del palmar permite una exploración del territorio novedosa. Se puede ver y acceder a sectores que antes estaban cubiertos por matorral tupido. El geógrafo Waldo Romero que me acompaña, no sólo parece estar interesado en el estado de las palmas, sino que sube y baja afanosamente por los afloramientos rocosos del recorrido, buscando algo que sólo él sabe. Bajando hacia la Poza del Gringo, por un sector que antes del incendio era inaccesible por la tupida vegetación, finalmente encuentra lo que buscaba y me llama para mostrarme una cavidad redonda del tamaño de un puño en la roca: una piedra tacita.
Hace ya algunos años, cuando se preparaban los estudios para declarar Santuario de la Naturaleza el Palmar El Salto, me habían preguntado si sabía del destino de una piedra tacita encontrada en esa área, pero nunca encontré información de ello. Probablemente, después de un primer descubrimiento no fue encontrada nuevamente, no porque haya sido sacada del lugar, sino porque fue cubierta por la vegetación. Siguiendo el recorrido de la quebrada encontramos una segunda piedra tacita y finalmente nos llama la atención un conjunto de pircas circulares al pie de la Poza del Gringo. Parece necesario un estudio arqueológico en el área, que si bien está dentro del Santuario de la Naturaleza, no tiene ninguna protección más allá de la vegetación que lentamente comenzará a recubrirla.(apuntes del 21 de junio de 2012)

viernes, junio 08, 2012

Historia del Servicio de Aseo en Viña del Mar (1)

Según un documento del año 1940 elaborado por el Director de Aseo de la época, Sr, Julio Lewin, las operaciones que se realizaban en los antiguos corrales municipales (Sección Movilización y Talleres), ubicados a dos cuadras de la calle Libertad (en un sitio que no hemos determinado) eran:
  • Estacionamiento carretones de tiro animal
  • Estacionamiento de camiones recolectores y aljibes
  • Mantenimiento de camiones y carretones 
  • Mantenimiento de caballos de tiro (establos, herrería, atalaje) 
  • Transferencia de la basura recolectada en carretones a camiones para su envío a vertedero.






Llama la atención esta última operación, y probablemente debe haber sido implementada por el mismo Sr. Lewin para ahorrar el tiempo que demoraba el traslado de residuos en carreta desde el centro de la ciudad al vertedero municipal ubicado en el sector de El Salto.

En 1943 los corrales municipales de aseo se trasladan a su ubicación actual en la calle 5 Oriente (Departamento de Servicios del Ambiente). A la época del traspaso de las instalaciones, los carretones estaban siendo reemplazados por camiones, por lo tanto la cantidad de basura recolectada por este medio iba en disminución. El testimonio de la operación de un incinerador en el patio del Departamento de Aseo, para la basura que se traía en los carretones, coincide con la disminución del uso de los carretones, lo que habría justificado su construcción en cambio de la trasferencia en camiones hacia el vertedero. Cabe señalar que el incinerador habría sido muy básico, de baja eficiencia y sin control de emisiones, y se habría ocupado cada vez menos en la medida que los carretones de tiro animal fueron reemplazados por camiones que llevaban la basura directamente a vertedero. Las cenizas y restos no quemados deben haberse cargado en los camiones recolectores al inicio de la jornada y llevados a vertedero junto a la basura recolectada.

Don Amalio Campos, quien llega a trabajar a la empresa Textil Viña colindante al Departamento de Aseo en 1950, y posteriormente ingresa a trabajar a la Municipalidad, indica: “en el lugar había un crematorio con chimenea, la basura se recolectaba a través de carretones tirados por caballo en el centro de la ciudad y por machos provistos de argenas en los cerros, la basura era depositada en el centro del crematorio, quedaban pocos restos de basura después de la quema debido a que no llegaba mucha chatarra, todo era para quemar, ... Esto se realizó hasta 1955 aproximadamente...”

martes, abril 13, 2010

Reconstruir con tierra

Tras el terremoto que nos asoló a fines de febrero, surgieron numerosos villanos, y entre ellos el adobe. Poniendo el ejemplo de casas de adobillo en Valparaíso, Viña del Mar y Villa Alemana que han resistido ya 4 terremotos, Pedro Serrano nos presenta una mirada alternativa (no podía ser de otra forma) al uso uso de la tierra en la reconstrucción en su blog de El Mostrador. Señala que la tierra como material de construcción es más noble de manejar, barata, baja en cosumo de energía, de menor huella de carbono, reciclable, fácil de mantener, sustentable y duradera para construir, y que puede ocuparse en modo técnicamente asísmico.

Falta indicar, sin embargo, que no representa una oportunidad de negocio para las cadenas comercializadoras de materiales de construcción, ni para las empresas inmobiliarias.

domingo, agosto 16, 2009

Guía de las Orquídeas de la Quinta Región

Sentado al sol de un raro día de agosto, asistí a la presentación de la guía de orquídeas. Ya nos tiene acostumbrados Sergio Elórtegui a sus libros cuidadosamente editados, a sus fotografías y dibujos naturalistas. Pero también están sus alumnos, entre las fotos y dibujos del libro, y cantando en la presentación en el Jardín Botánico.
Guía de Orquídeas
El nuevo libro del Taller La Era maravilla como encontrar una orquídea perdida por años. Hojeando el prólogo destaco párrafos de Philip Seaton (Kew Royal Botanic Gardens):
Me produce una gran admiración los autores de este “pequeño gran libro”, el cual me dibujó una sonrisa al sólo ver las primeras páginas.
Reconocidos expertos en su área, (Sergio Elórtegui y Patricio Novoa) comprenden la importancia de la educación y la relevancia de compartir ese entusiasmo por el tema que les compete con una gran audiencia, y lo que es más, entusiasman a los jóvenes a no solo aprender los temas en sus salas de clases sino a salir a terreno y participar de una conversación práctica.

Patricio Novoa
Patricio Novoa presentando el libro (Jardín Botánico, 8 de agosto)

jueves, noviembre 23, 2006

Orquídeas en Palmar El Salto

Desde agosto a la fecha, durante el trabajo de terreno del proyecto de Plan Maestro para Las Siete Hermanas hemos identificado ya 7 especies de orquídeas en las lomas del palmar de El Salto, constituyendo tal vez el emblema de la biodiversidad del área.

Orquidea blanca B

Chloraea suaveolens


Orquidea verde amarilla B

Chloraea cristata


Orquidea amarilla A

Chloraea gavilu


pico de loro

Chloraea bletioides


orquídea amarilla 1

Chloraea disioides


orquídea blanca 1

Chloraea galeata


orquídea multiflora

Chloraea multiflora

lunes, agosto 21, 2006

Flores de invierno



Escondidas entre los arbustos, ignoradas en su humildad de cerro pelado, florecen nuevamente las primeras orquídeas y añañucas, a medio agosto, anunciando la gloria de la primavera que cubrirá de colores quebradas, lomas y médanos, y todo parche natural sobreviviente aún del avance de la urbe.

jueves, julio 27, 2006

El palmar de El Salto



Fue en la primavera de 1993 cuando, desde la parte alta de Chorrillos, bajamos por las paredes de la quebrada Siete Hermanas con Leonardo Möder , Alberto Bordeu y Carlos Salazar de CONAF, siguiendo el trazado de la futura Vía Las Palmas para determinar el impacto sobre el palmar de Jubaea chilensis que se ubica en esa área. Esta quebrada termina en los terrenos del barrio industrial de El Salto, y por su difícil acceso estaba muy poco intervenida y era prácticamente desconocida para los viñamarinos.
Muertos de calor y luego de algunas caídas en el descenso llegamos al fondo, donde pudimos beber del agua cristalina y luego determinar qué sectores afectaría el trazado, cuyos planos llevábamos con nosotros. Pudimos apreciar que el trazado afectaba la parte más densa del palmar, contrariamente a la información manejada en ese entonces a nivel del MOP. La calidad del palmar en la quebrada y en sus laderas era impresionante: matorral nativo, orquídeas, y una palma nueva, aún sin tronco en el área del portezuelo que une esta quebrada con su hermana mayor, la quebrada El Quiteño. Lamentablemente no volví a encontrar este ejemplar pues quedó justo en el trazado donde se construyó la vía.
Una vez determinado que el trazado impactaba altamente las quebradas densamente pobladas de palmas, se hicieron múltiples esfuerzos para lograr la modificación del trazado que al pasar sobre la cascada media de la Quebrada El Quiteño arruinaba el panorama más espectacular del área y que dio origen a la toponimia del sector: El Salto. Tras este propósito estuvo el alcalde de la época y la unanimidad de los concejales, la CONAF y el CODEFF.
El objetivo mayor no se logró, la modificación del trazado para salvar la cascada implicaba la construcción de un viaducto absolutamente fuera de presupuesto. Sin embargo hubo logros importantes como el compromiso del MOP para considerar la ubicación de las palmas en el trazado en detalle de la vía, con el propósito de evitarlas, y en las zonas de mayor densidad, el transplante de los ejemplares fuera de la franja vía, tal como puede verse actualmente en ciertas zonas del camino.
Además, esta preocupación ya instalada por la conservación del palmar, impulsa la gestión por la declaratoria de Santuario de la Naturaleza, y una mirada conservacionista para planificar el territorio en la Municipalidad, que cristaliza años después en el proyecto URBAL sobre un Plan Maestro para la ex hacienda Siete Hermanas.

viernes, junio 23, 2006

Las palmeras de la Plaza Sucre


Las centenarias palmeras de la Plaza Sucre conforman una columnata que acompaña al paseante desde la Plaza Vergara hasta el lugar de la antigua estación de trenes de Viña del Mar, hoy soterrada. La altura de sus penachos, por otra parte, crea un volumen armonioso y transparente en equilibrio con los edificios del entorno. Estas palmeras son entonces un atributo principal e imprescindible de esta plaza que forma parte del Eje Verde de la Ciudad Jardín (Avda. Libertad, Plazas Vergara, Sucre, Grove y la Quinta Vergara).

Cuando hace 2 años se estuvo estudiando la posibilidad de construir un estacionameinto subterráneo en la Plaza Sucre, las palmeras no importaban más allá de su costo de traslado hacia alguna parte indefinida. Estas palmeras, junto a todo el Eje Verde, deben considerarse parte del patrimonio de la ciudad, y como tal deben valorarse frente a los proyectos urbanos que se emplacen en el Centro de Viña del Mar.

jueves, mayo 11, 2006

Palmar de Petorca

El sábado pasado visitamos el palmar de Petorca con un grupo de profesores y ayudantes de las universidades de Valparaíso y Católica de Valparaíso. Para acceder al palmar, ubicado en el valle del Petorca, salimos desde la Panamericana (ruta 5) hacia la Estación de Longotoma.

Adentrados ya en el valle, dejando atrás la vaguada costera, el sol calentaba la ruta y el automóvil. Pasado Artificio, a la altura de Pedegua, doblamos hacia la cuesta de Las Palmas, atravesando el río. (ver mapa)

Después de algunos kilómetros, el Palmar comienza a revelarse con la silueta de algunas palmas recortadas en la cresta de los cerros. Más arriba, ya entre algunas palmas que aparecen a ambos lados del camino, paramos en un quiosco en la quebrada de El Manzano y comenzamos el ascenso a pie, por un camino de tierra que lleva a alguna de las minas de cuarzo de las que se encuentran varias en el sector.


Hay una gran abundancia de palmas, quillayes y litres por toda el área de la subida. Exhaustos por el sol, la subida y el ir y venir entre las distintas especies de arbustos, hierbas, líquenes y árboles que a los ecólogos subyuga, llegamos a una meseta donde las palmas se encuentran más concentradas y se puede observar el valle. Nos llamó la atención también un amplio afloramiento de roca sobre la que crecen chaguales y unas palmas achaparradas.


Bajo el sol, todo el equipo, de izquiera a derecha: Claudio Alvarado, Aniela Chamorro, Francisco Aguirre, Lorena Flores, María Eliana Portal y Waldo Romero.

Ya de vuelta en el automóvil, seguimos el camino hasta la entrada del túnel que permite pasar hacia la Cuarta Región. Nos detuvimos a apreciar el panorama y la distribución de las palmas. Considerando los ejemplares que teníamos a la vista y las que vimos en la quebrada de El Manzano, nos pareció que el número de 500 palmas reportado para este palmar, es muy bajo; debe haber por lo mil ejemplares. Ver más fotos.

El paso del túnel fue para alguna de nuestras acompañantes lo más emocionante de la ruta. Se extiende por algo más de 1 km, y como fue construido para el uso del tren de trocha angosta, es estrecho, de una sola vía, oscuro y con curvas. Como no había semáforo o método alguno para indicar preferencia de vía, toqué la bocina, prendí las luces altas y nos adentramos con decisión. No apareció el tren, que ya no corre hace 30 años, ni algún otro vehículo, en sentido contrario, hasta salir al otro lado.

Bajando hacia el Quilimarí divisamos unos pocos ejemplares de palmas adultas aisladas. El palmar, entonces, se ubica solamente en la vertiente de exposición sur del cordón de cerros.

Seguimos bajando hacia Tilama por la ruta del antiguo ferrocarril, actualmente convertida en camino, y luego doblamos hacia la costa por el valle del Quilimarí. En cierto tramo divisamos un conjunto de palmas en lo alto de los cerros (exposición sur también). Con anteojos de larga vista, buscando la fronda iluminada lateralmente por el sol de la tarde, alcancé a contar 23 ejemplares. Asumimos que se trataba del palmar de Tilama.

Siguiendo por el camino de tierra hacia la costa, mientras conducía, mis compañeros seguían preocupados de descubrir uno que otro ejemplar aislado de palma. Los últimos tres estaban sobre el embalse de Culimo. Más abajo entramos nuevamente a la niebla que estuvo instalada todo el día en la costa.

jueves, enero 19, 2006

Los árboles de la ciudad



La continuidad.
Cuadras de arboleda, una plaza, otra, árboles nuevamente, caminar la ciudad y sus árboles sigue siendo un placer gratuíto y necesario.
Contra el pavimento, el ruido del tráfico, la sombra dura y el sol despiadado: caminar entre las hojas, escuchar el viento en las ramas, el zorzal y el chincol, disfrutar la sombra y la luz tamizada por la fronda.

La memoria.
No es usual que se confiera a los árboles de la ciudad un carácter patrimonial, normalmente esta categoría esta reservada a las construcciones. Un árbol se considera transitorio, mientras que las construcciones guardarían la memoria de la ciudad a través del tiempo.
Sin embargo, al recorrer nuestra ciudades, afectadas por la demolición-edificación de sus centros y barrios históricos, buscando los recuerdos (imágenes) de 20, 40 o 60 años atrás, nos encontramos con los árboles, sobrevivientes de la primera mitad del siglo pasado.
A veces es una araucaria, o un ceibo nacidos en uno de los jardines de las casonas de Viña del Mar, que hoy se yerguen entre edificios de departamentos. A veces sólo la gran arboleda de la calle nos permite el reconocimiento: aquí estoy, aquí estuve... Viña del Mar, Limache...