La vereda con árboles y las platabandas con pasto, flores, u
otras hierbas y arbustos, hacen agradable la caminata por Viña, especialmente
en los días soleados del verano.
Hay que agradecer a los vecinos que colaboran manteniendo el
verdor y el aseo de las veredas, o que se preocupan del árbol que le toca
frente a sus viviendas. Es un acto de sana convivencia, que va más allá del
cumplimiento de una ordenanza municipal de ornato, es un regalo que hace
agradable la vida en la ciudad.
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Plabanda con flores en la vereda del Colegio Lourdes, en la esquina de Merced Oriente con San Pablo de la Cruz |